La Cooperación entre los EEUU y el Perú merece ser enfocada desde la perspectiva de sus objetivos claves y sus componentes que la integran así como por la magnitud de los recursos destinados a cumplir con sus objetivos.
Los EEUU son la primera fuente de cooperación bilateral en América Latina, habiendo alcanzado en 2002 la cifra de US$ 1.2 billones y de US$ 982 millones en 2005.
La cooperación del gobierno de los EE.UU. al Perú se canaliza fundamentalmente a través de la USAID (United States Agency for International Development).
Esta Agencia estableció en el año 2001 el Country Strategic Plan para el Perú para los años 2002-2006, en el que, como consecuencia de la experiencia entonces reciente, se privilegió el fortalecimiento de las instituciones democráticas sin las cuales se hace imposible la cooperación al desarrollo.
Siete son los objetivos que se propusieron en este Plan Estratégico:
- Fortalecimiento de los procesos e instituciones democráticas
- Reducción de la pobreza
- Mejoras en los servicios de salud para los peruanos de alto riesgo
- Fortalecimiento del manejo del medio ambiente
- Reducción de los cultivos ilícitos de coca a través del desarrollo alternativo
- Expansión de las posibilidades de educación para las mujeres del campo
- Mejora de la calidad de vida de los peruanos residentes en la zona de la frontera Perú-Ecuador.
Los Estados Unidos representan para el Perú la fuente de cooperación bilateral más importante, contribuyendo casi con el 40% de este tipo de ayuda. No obstante, durante los últimos años esta ayuda ha disminuido, hecho que se explica porque la región en conjunto ha recibido menos recursos, porque los EE.UU han priorizado otros objetivos dentro de la región y porque, en el caso de la ayuda alimentaria, la situación en el país ha mejorado, destinándose por tanto los recursos a otros países que si tienen problemas agudos de seguridad alimentaria.
Así, el Perú recibió durante en año fiscal 2005, recursos por US$ 101 millones. Estos recursos fueron dirigidos a desarrollo alternativo (US$ 53 millones) seguridad alimentaria (US$ 21 millones) Salud (US$ 13.7 millones) fortalecimiento democrático (US$ 9.2 millones) medio ambiente (US$ 4.5 millones) crecimiento económico y reducción de la pobreza (US$ 2.9 millones) educación (2.4 millones) y para la frontera peruano-ecuatoriana (US$ 1.4 millones).